jueves, enero 10, 2008

entrega 83

El tiempo usó de nuevo la tortura del amor que tiene las horas marcadas


Llorar es un consuelo que ya traigo muy gastado, demasiado...




Olvidar tu piel

es sumergirme en un estanque y respirar el agua dulce

para ahogarme con la muerte lenta de tus lirios




dulces sueños


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